Mujer junto a una ventana y título «Herida de abandono y rechazo: infancia, vida adulta y pareja».

Herida de abandono y rechazo: cómo pueden influir en la vida adulta y la pareja

Sentir que alguien importante en tu vida podría alejarse o dejar de quererte puede generar mucho malestar. A menudo hablamos de herida de abandono o herida de rechazo para describir estas experiencias. Aunque debemos aclarar que se trata de expresiones divulgativas, no de diagnósticos clínicos, al igual que reconocerte en ellas no tiene por qué significar que sea debido a una causa concreta en tu infancia.

La psicología sí estudia aspectos relacionados, como el apego y la sensibilidad al rechazo. Entenderlos puede ayudarte a observar lo que ocurre en tus relaciones sin reducirte a ti o a tu historia a una etiqueta. En este artículo veremos cómo pueden aparecer estos temores en la vida adulta y la pareja, y qué lugar puede tener la terapia, también online, para afrontarlos y mejorar tu vida.

¿Qué diferencia hay entre la herida de abandono y la de rechazo?

Cuando hablamos de herida de abandono, nos referimos al miedo a perder a alguien importante: que se marche, que deje de contar con nosotros o que ya no esté cuando lo necesitamos. En la herida de rechazo, la preocupación gira más alrededor de la aceptación: «Si me conoce de verdad, ¿seguirá queriendo estar conmigo?».

Ambos temores pueden aparecer juntos, no se excluyen. Por ejemplo, una situación muy típica es que quizá evites expresar un desacuerdo porque te preocupa que la otra persona se enfade y se aleje. O interpretes una crítica como una señal de que no te quiere, aunque esté hablando de algo concreto.

Estas expresiones se han popularizado en libros y redes sociales, especialmente a través de las «cinco heridas» de Lise Bourbeau y en gran parte del contenido que se publica en redes sociales como TikTok o Intasgram. Esas clasificaciones, escalas que ves en vídeos o comentarios de “gente experta” no son una herramienta diagnóstica validada. Puede servir para poner palabras a lo que sientes, pero comprenderlo requiere conocer tu historia y lo que estás viviendo, ya que cada caso es único.

Heridas emocionales de la infancia: ¿cómo influyen en la vida adulta?

Durante la infancia vivimos nuestras primeras experiencias de cuidado y cercanía. Haber encontrado consuelo, haber sentido que nuestras necesidades se ignoraban o no haber sabido qué respuesta esperar son experiencias que pueden influir en nuestra forma de relacionarnos.

La investigación en esta materia estudia estas cuestiones a través de conceptos como el apego, relacionado con la seguridad que sentimos en los vínculos importantes. Un estudio con 1.850 adultos encontró una relación entre experiencias de maltrato o negligencia infantil y mayor inseguridad en el apego adulto.

Eso no significa que todas las personas que han vivido una infancia difícil tengan los mismos problemas. Tampoco que cualquier inseguridad actual proceda de aquella etapa. Las relaciones posteriores y las circunstancias presentes forman parte de la historia: lo que has vivido importa, pero tu manera de relacionarte no queda fijada para siempre en la infancia.

Cómo se manifiesta el miedo al abandono o al rechazo

A veces aparece de una forma muy cotidiana: alguien tarda en responder y empiezas a repasar lo último que dijiste, buscando algo que pudiera haberle molestado. O necesitas preguntar varias veces si todo está bien, aunque ya te hayan respondido.

Otras situaciones en las que puedes reconocer ese temor son:

  • Aceptar planes que no te apetecen porque te cuesta decir que no.
  • Callarte algo que te ha dolido por miedo a provocar una discusión.
  • Pensar que has decepcionado a alguien después de recibir una crítica.
  • Evitar acercarte a una persona porque anticipas que te rechazará.

Esto puede ocurrir en todos los ámbitos, con la pareja, las amistades, la familia o en el trabajo. Reconocerte en algún ejemplo no basta para sacar conclusiones. Lo que merece atención es si te ocurre a menudo, cuánto te hace sufrir y qué decisiones acabas tomando por miedo.

La herida de abandono en la pareja

Cuando temes que tu pareja te deje, se dan situaciones y pequeños cambios que pueden adquirir mucho peso, o al menos que tú puedes interpretar de esa manera: un mensaje más breve, una tarde sin veros o unas ganas de hablar distintas a las tuyas. Todo esto puede llevarte a que te preguntes si esa persona ha perdido el interés incluso antes de saber qué le ocurre, anticipando situaciones que puede que ni se hayan dado.

La investigación de Downey y Feldman sobre sensibilidad al rechazo describe esa tendencia a percibir rechazo en comportamientos ambiguos cuando ya se espera ser rechazado. Aun así, también hay que escuchar lo que sucede en la relación. Si existen faltas de respeto, control o amenazas, no conviene explicarlo todo como una inseguridad tuya.

El apego ansioso en pareja se relaciona con la preocupación por perder la cercanía y la necesidad frecuente de confirmar que el vínculo sigue siendo seguro. La dependencia emocional añade otras preguntas: ¿puedes tomar decisiones propias?, ¿mantienes tus amistades?, ¿sientes que puedes poner límites?

Por ejemplo, has quedado con tus amigas y tu pareja te propone veros esa misma tarde. Te apetece mantener tu plan, pero acabas cancelándolo porque temes que se moleste o se aleje de ti. Cambiar de planes una vez no implica dependencia emocional; lo que conviene observar es si renuncias habitualmente a lo que quieres por miedo a perder la relación.

Cómo se trabaja el miedo al abandono en terapia

No necesitas llegar a consulta con una explicación cerrada, ni sabiendo exactamente qué te pasa ni por qué. Puedes empezar por lo que te está pasando: las discusiones que se repiten, la angustia cuando alguien se distancia o la dificultad para expresar lo que necesitas.

A partir de ahí, el trabajo puede incluir comprender qué despierta ese miedo, reconocer los pensamientos que lo acompañan y encontrar maneras de responder que te permitan cuidar tus relaciones y tus propios límites. También puede ser necesario revisar experiencias anteriores o atender dificultades actuales que estén alimentando el malestar.

Un estudio sobre apego y psicoterapia observó cambios favorables en medidas de apego después del tratamiento, aunque señaló la necesidad de más ensayos controlados. Son datos alentadores, pero no permiten anticipar cuánto tardará una persona ni qué cambios experimentará. Los objetivos se acuerdan según sus necesidades y se revisan durante el proceso. Pero sí es alentador saber que hay evidencia científica de que es posible mejorar.

Terapia online para abordar el miedo al abandono y al rechazo

La terapia online permite mantener las sesiones por videollamada y puede facilitar la continuidad cuando desplazarte resulta complicado. Para hablar con tranquilidad necesitas un espacio privado, una conexión suficiente y sentirte cómoda con ese formato, si no siempre puedes venir a nuestra consulta para la máxima privacidad y para sentirte completamente tranquila.

En cuanto a la investigación, una revisión de 12 ensayos con 900 participantes no encontró diferencias estadísticamente significativas entre la terapia por vídeo y la presencial en la reducción de síntomas, considerando el conjunto de los estudios. Sin embargo, esos trabajos abordaban determinados tratamientos y problemas psicológicos; no estudiaban específicamente las llamadas «heridas de abandono y rechazo».

Por eso, elegir modalidad también requiere conocer tu situación. Puedes consultar cómo es la terapia con psicóloga online en España y qué servicios ofrecemos en Verónica Herrero Psicóloga para valorar esa posibilidad.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si tengo una herida de abandono o de rechazo?

Más que buscar una etiqueta, fíjate en qué situaciones te remueven y qué haces después. ¿Necesitas comprobar constantemente que te quieren? ¿Te callas por miedo a perder a alguien? Si esto te hace sufrir o condiciona tus relaciones, puedes llevar esos ejemplos a consulta.

¿La herida de abandono es lo mismo que el apego ansioso?

No exactamente. Ambas expresiones pueden describir preocupación por perder una relación, pero «herida de abandono» se usa en divulgación de forma amplia. El apego ansioso es un concepto investigado sobre cómo se vive la cercanía y la seguridad en los vínculos.

¿Por qué tengo miedo a que mi pareja me deje?

Puede influir lo que has vivido en relaciones anteriores, cómo te encuentras ahora o lo que está sucediendo entre vosotros. Para entenderlo conviene mirar tanto el miedo que anticipas como los motivos concretos que lo despiertan, sin dar por hecho que todo viene de la infancia.

¿Puedo trabajar estas dificultades en terapia online?

Sí, pueden abordarse en sesiones online cuando ese formato sea adecuado para tu situación. Antes de empezar, puedes comentar tus dudas sobre la videollamada, la privacidad o la forma de trabajar y valorar con la profesional qué atención necesitas.

Si quieres hablar de lo que te está pasando, puedes conocer mi trayectoria y forma de trabajar o contactar con la consulta. No hace falta que sepas ponerle nombre para dar ese primer paso.

Fuentes consultadas

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